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Un ciudadano alemán ha sido condenado a 18 meses de prisión condicional por sugerir en Facebook enviar a los refugiados a campos de concentración, según recoge una sentencia emitida este lunes por un tribunal de Austria , donde reside. Guanajuato, Gto.- El Estado de Guanajuato pelea junto con Zacatecas el primer lugar a nivel nacional con el mayor número de migrantes que radican en Estados Unidos. Dijo que los alrededor de un millón 300 mil guanajuatenses, la mayoría radica en el Estado norte-americano de California, seguido de Texas, Alabama, Las Carolinas, Chicago y Washington. Dejó a sus cinco hijos en Sensuntepeque, El Salvador, a cargo de su madre, la abuela de los niños.



El Presidente de la Federación de las Familias Migrantes Guanajuatenses se reunió con la presidencia de la Comisión de Atención al Migrante del Congreso del Estado para sumar esfuerzos en beneficio de los connacionales. La primera vez que llegué a este cementerio de nadie, había llovido, así que los pies se hundían en la tierra húmeda mientras empezaba a calar el frío desconsolador del atardecer en el desierto.

Ciudad de México.- Estados Unidos, en complicidad con autoridades de México, viola los derechos de los niños, niñas y adolescentes mexicanos que viajan solos al territorio estadounidense al devolverlos de forma prácticamente inmediata, alertó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Organizaciones civiles denunciaron ante la CIDH la presión de Estados Unidos para que México incrementara las detenciones y deportaciones de migrantes.

Además, la CIDH escuchó de organizaciones civiles reclamos de que la Gendarmería de México se encontraba en la frontera con Estados Unidos para interceptar migrantes y refugiados antes de que lleguen a territorio estadounidense. Abundó que Estados Unidos brinda recursos a México a través de la Iniciativa Mérida, y que aquellos destinados al fortalecimiento de la frontera norte se han trasladado para la frontera sur del País. Estados Unidos, dijo, proporcionó 86 millones de dólares y 68 millones de dólares en 2014 y 2015, respectivamente, para el apoyo del programa Frontera Sur.

Según cifras presentadas en la audiencia, el Instituto Nacional de Migración (INM) ha detenido más de 127 mil migrantes en lo que va del año, mientras que el año pasado se registraron más de 86 mil detenciones. El recorte de recursos para la Iniciativa Mérida por parte de Estados Unidos responde a la persistencia de casos de tortura y desapariciones en el país así como a la creciente presión internacional para que México reconozca la crisis que enfrenta en derechos humanos, advirtieron activistas y especialistas en derechos humanos. Al menos una vez al mes, Ángeles de la Frontera visita este sitio para evitar que, ante el olvido, su huella termine por desaparecer.

El Gobierno estadounidense bloqueó por primera vez el 15 por ciento del financiamiento -unos 5 millones de dólares- (mdd) para la lucha contra el narcotráfico ante la imposibilidad de comprobar al Capitolio avances de México en materia de derechos humanos. En tanto, Jorge Andrade, investigador del Instituto para la Seguridad y la Democracia, calificó la medida como una respuesta a la creciente presión internacional que enfrenta el país por las violaciones sistemáticas a las garantías individuales. A 20 minutos al norte de la frontera entre Mexicali, Baja California, y Calexico, California, hay un pueblo de 6 mil habitantes llamado Holtville.

Una parte del presupuesto de la Iniciativa Mérida estaba dirigido a la seguridad en la frontera, por lo que cualquier reducción de recursos financieros, por mínima que sea, tendrá efectos negativos, estimó. Para Fernando Ríos Martínez, secretario ejecutivo de la Red Todos los Derechos para Todos y Todas (TDT), la decisión de Estado Unidos es un señalamiento indirecto para México que se da en un contexto en el que tanto la ONU como la CIDH han alertado de la crisis que enfrenta el país. Filas de ladrillos descoloridos, algunos con la leyenda Joe Doe” para los hombres, Jane Doe” para las mujeres, indican que ahí yace alguien cuyo nombre e historia no se conocen.

En la última década han entrado a Estados Unidos cinco millones de migrantes indocumentados; pero después de librar la muerte en el camino y cruzar la frontera, la historia aún está lejos de tener un final feliz. Desde 2004 unos cinco millones de migrantes indocumentados han cruzado la frontera de México y Estados Unidos, pero después de escapar de la muerte y superar otros riesgos, aún están lejos de alcanzar la meta que se fijaron al abandonar su tierra.

Algunos intentaban en vano quitarles el polvo con las manos; otros clavaban la vista en la tierra y musitaban intentando decir algo al ser inasible de allá abajo — tal vez al de allá arriba. Quienes viajan desde San Diego colocan cruces de madera pintadas de blanco con la leyenda no olvidado” junto a los ladrillos de los migrantes desconocidos. Eso alcanzó para comprar año y medio de paz, pero unos meses más tarde la amenaza regresó.

A pesar de lo desgarrador que resulta saber que en un camposanto aumenta el número de nadies, las cifras indican que la probabilidad de morir ingresando aEstados Unidos es muy baja. Se estima que en la última década han entrado al país alrededor de 5 millones de inmigrantes indocumentados; de acuerdo con las estadísticas de detenciones, 97 por ciento de los ingresos se realizan por la frontera sur. Diez mil entre 5 millones: 0.2 por ciento de probabilidad de morir en la línea es una estadística que no asusta a nadie.

Durante el mismo periodo, el número de muertes registradas en el intento de cruzar oscila entre 5 y 6 mil; Ángeles de la Frontera, asegura que podrían ser hasta 10 mil. Aunque esta mañana la sonrisa es forzada: hace dos horas que espera para entrar a uno de los salones de la corte de inmigración de Los Ángeles. Hay quien cree que detenerse en estos eventos es distraer la atención de lo importante.

Es junio de 2014, así que los chicos bien podrían ser parte de la estadística de moda: unos días antes el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reconoció lo que calificó como una crisis humanitaria” debido al incremento dramático del número de niños detenidos en la frontera al intentar entrar al país sin documentos. Sin embargo Rosario y José no llegaron con una oleada sorpresiva; forman parte de una generación de jóvenes que desde hace años salen de El Salvador.

Unos vienen con la esperanza de conseguir un empleo; otros, porque saben que si se quedan en su tierra acabarán muertos siendo parte de una pandilla. Aunque la migración a Estados Unidos siempre ha existido, una de las razones para que los menores realicen el viaje tiene su origen en el reforzamiento de las medidas de seguridad fronteriza establecidas tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Así, los padres empezaron a traer, a mandar por sus hijos, como alternativa para la reunificación familiar.

Los padres que trabajaban de este lado de la frontera solían regresar a su tierra cada cierto tiempo para ver a los hijos; sabían que a la vuelta tendrían que volver a ingresar de manera ilegal y estaban preparados para ello. Estamos sentadas en la sala de espera del edificio que alberga a las cortes de inmigración, una de las decenas de construcciones de pisos de mármol y muros helados que albergan oficinas del gobierno federal estatal en el centro de Los Ángeles. Del total de trabajadores agrícolas en el país, más de la mitad son indocumentados.

Don Erick, me dijeron, es este hombre que dirige la organización Hondureños Unidos de Oxnard, una ciudad en la zona agrícola del sur de California, cuya población está formada principalmente por quienes se dedican a la producción, el cultivo y la recolección. Una cosa es recibir la llamada diciendo que los hijos están en el centro de detención, y que puede ir uno por ellos, y otra es que en efecto se los den.